Cuando llegamos desde Chile, y nos volvimos a re-instalar en nuestro país, Uruguay, me comuniqué casi enseguida con el equipo que actualmente sigue trabajando con Romina.
Tenía miedo, porque mi país no tenía buena fama de tener buenos equipos de trabajo terapéuticos, ni mucho menos en autismo.
Ellas enseguida me explicaron todo paso a paso, e inmediatamente me pareció lo mejor que Romina podía tener. No consulté con ningún otro equipo, en mi corazón todo parecía ( y es) perfecto para ella.
Al principio trabajaban en casa, y luego se mudaron a un centro más cómodo para todos.
Cuando pensamos en la idea del Jardín, enseguida vimos que Romina podía acceder, participar y SER PARTE de un jardín convencional.
Pero que sí debíamos ser realistas, y saber que sola no lo iba a lograr; que precisaba de una acompañante.
Las chicas, las terapeutas de Romina, se pusieron en contacto con varias que conocían, no se precisaba mucha experiencia, en realidad se precisas ganas de aprender y conocer sobre el autismo.
Así llegamos a Lucia, una persona que para Romina fue muy importante. Ver a Lucia, una chica que no tenía experiencia con el autismo, trabajar con las ganas y el amor que le ponía a todos, me alivió bastante.
Los arreglos en el jardín estaban bien coordinados, y Lucia llegó a ser parte de ese jardín como una más.
Pero al tiempo Lucia no podía seguir con Romina y tuvo que dejar de ser su acompañante.
En ese momento, pensé que iba a ser muy difícil encontrar a otra chica igual a ella. Que iba a tener un proceso de fracasos importantes, y tenía miedo que eso atrasara a Romina en su integración.
Estefanía, o nia como le decimos, superó todas mis expectativas. Fue más que perfecta, Romina no llegó a sentir casi la falta de Lucia.
La mismas ganas y amor estaban en ella, y Romina que ni sonsa ni perezosa, sintió lo mismo.
Ser nueva en la casa, y en la vida de Romina más que nada, seguramente que no fue sólo un reto para nosotras, sino también para ella.
No debe ser fácil tener esa responsabilidad, de continuar lo que la otra había construido.
El primer mes, que empezaron a trabajar, todo lo miraba desde arriba, me daban ganas de ocuparme yo de todo. Pero ahí entendí que Romina me precisaba como madre y no como terapeuta. Que para eso hay gente que se dedica a esto.
Estefanía tenía menos experiencia que Lucia, pero eso no importaba, nunca fue importante. La conexión entre ellas fue lo mejor que cualquier Curriculum puede decirme.
Ya luego del 3er mes aprendía a soltarme y confiar que las cosas iban a salir bien.
Claro que no arrancó de entrada con Romina, fue un proceso de primero unas horitas, y luego ir se fue alargando. Al principio yo las acompañaba, o iba otra del equipo, le enseñaba el camino, luego fui quedándome más atrás viendo como se portaba con ella en la calle. Al principio iban juntas a comprar un chocolate en la equina, y luego fueron un poco más lejos, y luego al parque y después camino al jardín. Que eran unas cuántas cuadras diré.
Fue un proceso, creo que en ésto es siempre mejor tomarse el tiempo que sea necesario para que la adaptación al otro sea perfecta. Si se apura, puede ser que todo se haga bajo presión y angustia por cumplir con fechas o por querer llenar ese espacio que dejó otra persona.
Yo entendí que éste era un proceso para las 3 y que las 3 debíamos sentirnos cómodas, y bien.
Lo mejor es sentarse y planificar, y saber como cada uno quiere llevarlo a cabo. Crear un calendario de actividades puede ser lo mejor, para poder tener buenos resultados al final. Como nos pasó a nosotras!. Tuvimos la suerte de tener dos acompañantes que al final, les gustó tanto que luego de trabajar con Romina, siguieron con el equipo.
Una idea, una manera de vivir.. porque el autismo se cura con el alma, y la felicidad, con la integración, la mia y la tuya.. la de todos.
Así nació una idea..
Cuando iba camino al Hospital para ver nacer a Romina, mi hija de 9 años diagnosticada de Síndrome Autista Severo, nunca imaginé el comienzo de una idea, de una nueva forma de vivir. Así en un trayecto; largo, pesado, triste, luchador, con afectos, con broncas y con alegrías, nació una idea.
Una idea que comienza con Romina : el de SU INTEGRACION Y LA MIA. Me di cuenta que no solo a Romina había que integrar al mundo, a la sociedad, a las reglas, a las conductas correctas.. sino también a esa sociedad había que integrarla.. "había" no, HAY que integrarla.
Integrame/Integrate, nace de esa experiencia, al NO PREJUICIO, al NO IGNORANTE, al VENCER EL MIEDO y LA LOGICA.
Los invito a que me acompañen, desde esa computadora, desde un mensaje, hasta en silencio..
Yo digo: el Autismo se cura, se cura desde el alma, desde la felicidad, con el corazón, con la sonrisa, y por qué no? con la pena también.
Espero poder aportar algo más desde mi punto de vista para otros papás que recién empiezan a leer y otros que soy sabios en el tema.
Andrea.
integrameintegrate@gmail.com
Una idea que comienza con Romina : el de SU INTEGRACION Y LA MIA. Me di cuenta que no solo a Romina había que integrar al mundo, a la sociedad, a las reglas, a las conductas correctas.. sino también a esa sociedad había que integrarla.. "había" no, HAY que integrarla.
Integrame/Integrate, nace de esa experiencia, al NO PREJUICIO, al NO IGNORANTE, al VENCER EL MIEDO y LA LOGICA.
Los invito a que me acompañen, desde esa computadora, desde un mensaje, hasta en silencio..
Yo digo: el Autismo se cura, se cura desde el alma, desde la felicidad, con el corazón, con la sonrisa, y por qué no? con la pena también.
Espero poder aportar algo más desde mi punto de vista para otros papás que recién empiezan a leer y otros que soy sabios en el tema.
Andrea.
integrameintegrate@gmail.com

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