
Se acerca el cumple de Romy y estos días próximos a la fecha, me traen muchos recuerdos ; de el día que me enteré que estaba embarazada, de su nacimiento, de esos tres meses en CTI, de Chile, y de muchas cosas más.
Por eso me pareció importante compartir con ustedes, nuestra historia, esa historia que hace especial a Romy y que me hizo cambiar a mi en muchos aspectos.
Era Setiembre, y me preparaba para el primer cumpleaños de April, ella recién se animaba a caminar y yo aprendía a ser madre, tenía apenas 20 años de edad. Unos días antes, me vino un dolor enorme en el lado derecho de mi cintura, un dolor más fuerte que las contracciones. Preocupada llamé al médico, y me recetó unas gotas para gases. Pasada la noche con mucho dolor, a la mañana siguiente decidi ir como sea al médico, no tenía auto, y no estaba para esperar a un taxi asi que me fui hasta la parada de buses para llegar hasta la emergencia del hospital.
Dejé a April pronta con una señora que limpiaba mi casa en ese momento.
Al llegar al hospital lo único que recuerdo es el dolor y el pos operatorio y los días siguientes a eso.
Resulta que los "supuestos gases " eran una apendicitis aguda, ya casi peritonitis.
Claro que al llegar me sacaron sangre y yo cai desmayada del dolor que sentía, y me pusieron en operación de manera urgente.
Cuando me llevaron al cuarto, pude ver a mi mamá que enseguida me contó todo lo que había pasado indignada, "cómo se equivocó el otro médico! que horror! " - decía.
Ya sabía que April se encontraba en buenas manos, y en casa.
A la mañana siguiente vino el médico a verme y charlar un poco conmigo, a solas.
Al parecer no solo tenía apendicits sino que también estaba embarazada! , si si.. así es, pasé casi 3 meses sin enterarme de nada, pues no se me habían cortado los ciclos menstruales ni tampoco tenía panza, o mareos o vómitos, NADA.
Todo esto se confirmó con una ecografía de urgencia, pues el médico al operarme tampoco sabía de mi embarazo.
Ahí la vi por primera vez, ya con piernas ojos y brazos.. estaba de 18 semanas de embarazo, a pesar de la operación y la anestecia general todo estaba bien, ella se encontraba muy bien, aparentemente.
Recuerdo el detalle de cuando entré al hospital sufriendo, tenía unos jeans que me quedaban grande y al salir, tuve que comprarme un deportivo porque el jean no solo me quedaba chico sino que no me entraba!!.
Fue un gran shock, pues me costaba entender el cómo??.
Si se como se forman los bebés, es que todo había sucedido como si una fuerza mayor quiso que Romy esté acá conmigo ahora.
Cuando fui al ginecólogo, tampoco lo podía creer, porque no hacía mucho me había visto, y al parecer estaba todo bien.. pero se asombró como sucedió todo de manera tan milagrosa, pues la apendicitis me pasó en el único tiempo en que la mujer embarazada puede ser operada, si me pasaba una semana después Romy ya no estaba, por aborto natural seguramente.
Nunca me voy a olvidar de sus palabras... esto se escapaba de todo problema médico.
Los meses siguientes ( y no tantos..) pasé un embarazo shockeante aún pero bien, no sentía ninguna molestia. Siempre estaba muy atenta y el poco tiempo de control que tuve, estaba muy bien controlada ya que con April tuve un embarazo de mucha quietud y reposo porque tenía muchas perdidas.
Hasta que un lunes a las 6.30 am, estando de 26 semanas de gestación, nació Romina.. así como quien no quiso la cosa, empecé con contracciones fuertes y en 5 minutos, estaba dilatando al 100%. Los médicos no pudieron pararme nada, era un nacimiento prematuro y urgente.
Romy nació con 26 semanas de gestación, pesando 790 gramos. Era muy chiquita, pulmones casi que no tenía, sus orejas aún estaban pegadas al cuerpo y su piel estaba en proceso de desarrollarse del todo.. recuerdo sus deditos, esos pequeños deditos.
Ya tenía experiencia con prematuros, pues April también fue una del clan, solo que ella nació con 31 semanas, pesaba 1.748 kilos y respiró solita siempre.
Romy por otro lado, pasó 3 meses en CTI, de los cuales 2 meses fueron con intubación, y a los 18 días de nacida pasó su primera operación de cierre de ductus en el corazón. No solo eso sino que su piel sufrió de quemaduras y no tiene ombligo como todos, ya que al limpiarla y su piel sin desarrollarse del todo, tuvo esas consecuencias.
Por suerte, en el hospital le salvaron la vida, y todo el tiempo que pasó y pasamos ahí, era vigilada las 24 horas.
Romina está en mi vida porque tiene que estar, porque Romy era para mi y yo era para ella.
Pasamos mucho juntas, y seguimos pasando, pero siempre contando una con la otra.
Romy se acerca a 7 años de lucha y amor para dar, para poder dar mil cosa más!
te amo mi vida!
foto : romy con 1 año.,
Mamá.